La tecnología 5G es mucho más que internet móvil más rápido para nuestros teléfonos. Su verdadera revolución reside en su capacidad para conectar masivamente dispositivos con una latencia ultra baja y una fiabilidad extrema, habilitando casos de uso industriales que antes eran imposibles con 4G o Wi-Fi.
En el entorno manufacturero, el 5G permite la comunicación en tiempo real entre robots, sensores y sistemas de control sin necesidad de cables. Esto facilita la creación de líneas de producción flexibles y reconfigurables, así como el uso de realidad aumentada para el mantenimiento y la capacitación de operarios en planta.
Las ciudades pueden aprovechar el 5G para conectar semáforos, cámaras y sensores ambientales en una red unificada. Esto permite gestionar el tráfico en tiempo real, optimizar la recolección de residuos y mejorar la seguridad pública. La capacidad de conectar millones de dispositivos por kilómetro cuadrado es clave para la densidad urbana.
La alta velocidad y baja latencia del 5G hacen viable la telemedicina de alta calidad. Desde consultas por video en alta definición hasta el monitoreo remoto de pacientes con dispositivos wearables, e incluso cirugías a distancia, el 5G está ampliando el acceso a la atención médica especializada en áreas remotas.