El sector tecnológico es un gran consumidor de energía y recursos. El concepto de Green IT (Tecnología Verde) busca minimizar este impacto ambiental a través del diseño eficiente, la fabricación responsable, el uso optimizado y el reciclaje adecuado de equipos y servicios tecnológicos.
Los centros de datos son el corazón de internet, pero consumen enormes cantidades de electricidad para alimentación y refrigeración. Las estrategias de Green IT incluyen el uso de energías renovables, sistemas de refrigeración líquida o por aire exterior (free cooling), y la virtualización de servidores para maximizar el uso del hardware existente.
La obsolescencia programada genera toneladas de basura electrónica. Promover el diseño de dispositivos modulares, fáciles de reparar y actualizar, extiende su vida útil y reduce la demanda de nuevas materias primas. Las empresas están adoptando políticas de compra que favorecen a proveedores con certificaciones ecológicas y programas de reciclaje.
El software también juega un papel. El código ineficiente consume más ciclos de procesador y, por tanto, más energía. La ingeniería de software sostenible se enfoca en crear algoritmos más eficientes y aplicaciones que requieran menos recursos de hardware, contribuyendo a reducir el consumo energético de los dispositivos finales.